“El arte es una gran mentira que nos acerca a la verdad” (Pablo Picasso)
Introducción escrita por Zanobbi 22 de enero de 2010.
Invadió mi casa cargada con viejos tarros de cristal, óleos, tablas, lienzos de yute, loneta, algodón y lino; acuarelas y goma arábiga, esponjas, papeles, barnices y lacas de Vietnam; cola de conejo, betún de Judea, aceite de linaza, hiel de buey, témperas, tinta china, espátulas, brochas, paletinas y pinceles, muchos pinceles de pelo de tejón, de cabra, de marta roja, de meloncillo salvaje…
Me habló de genios iluminados, pintores en claroscuro, artistas olvidados. Y de arquitecturas mohosas y enigmáticas, músicas exóticas de lánguidas cadencias, esculturas sumergidas de viejos dioses solitarios que suspiran e intercambian nostalgias con escarabajos egipcios.
Cada color era una historia, un cuento diferente.
Cada olor, cada textura, un mundo desconocido y fantástico donde refugiarse.
Cada pincelada un diminuto trampolín desde el que lanzarse y volar.
- Cuando ríes haces música-, me dijo.
- Cuando te toco modelo el barro que me entregaste-, afirmó después.
- Cuando pinto lloro-, aseguré sin vergüenza alguna.
Me dejé embrujar por todos aquellos cachivaches, por los vapores embriagadores de la trementina, por las manchas y, sobre todo, por las sombras. Hasta que, subyugada también por los colores y atraída irremediablemente por la luz, le pregunté:
- Oye, ¿pero tú cómo te llamas?
- Libertad-, me respondió. Y la seguí ciegamente.
Zanobbi .
Gracias por tu generosidad y tu inspiración. MjDíaz.

Bienvenida a este extraño mundo.
“Si la música es el alimento del amor, ¡entonces tocad!” (Willy the Shake)
Besos muchos.